¿Pronto un tratamiento para adaptarse al jet lag?

Al activar ciertas neuronas solo en un momento específico, los biólogos estadounidenses han logrado reducir los efectos negativos del jet lag en ratones.

Esto podría revolucionar la vida cotidiana de los viajeros frecuentes y las personas que trabajan en turnos. Los biólogos estadounidenses han logrado desarrollar una herramienta contra el jet lag en ratones mediante la activación de un subconjunto de neuronas involucradas en el establecimiento de ritmos diarios. Los resultados fueron publicados el jueves 12 de julio en la revista científica. neurona.

"Nos preguntamos cómo encaja el reloj biológico en diferentes zonas horarias", dice Erick Herzog, quien realizó el estudio en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri. Todas las funciones esenciales del cuerpo están sincronizadas con el tiempo por el reloj circadiano del cuerpo. Un área pequeña en la parte inferior del cerebro cerca de la boca nos recuerda que debemos despertarnos y acostarnos a horas regulares todos los días. Este reloj interno se llama científicamente el núcleo supraquiasmático o NSC. Cuando este sistema se ve interrumpido, por horarios de trabajo escalonados o un viaje a otro continente, por ejemplo, las 20,000 células nerviosas en esta área están luchando para ajustar el cuerpo a un nuevo ritmo.

Para llevar a cabo su estudio, Herzog y sus colegas partieron de la "hipótesis de que las neuronas del NSC eran como las abuelas responsables de decirles a todos qué hacer" al producir neuronas VIP (polipéptido intestinal vasoactivo), imprescindible para comunicar y sincronizar los ritmos diarios.

"El código utilizado por las neuronas VIP es la clave"

Por lo tanto, una estudiante del laboratorio Herzog llamada Cristina Mazuski ha desarrollado un sistema para determinar el mecanismo clásico de las neuronas VIP. Como resultado, los científicos pudieron identificar dos categorías en esta familia: neuronas VIP tónicas, que actúan a un ritmo regular a intervalos espaciados y neuronas VIP irregulares.

Luego sumergieron a los ratones en la oscuridad completa durante varios días y noches sin darles ninguna indicación de qué hora era. Gracias a la técnica optogenética (nuevo campo de investigación y aplicación, que combina la óptica con la genética), activaron las neuronas VIP solo al mismo tiempo cada vez. "Fue un paso importante para comprender cómo el núcleo supraquiasmático mantiene a los organismos en sintonía con la luz local", dice Mazuski. Sus colegas y ellos descubrieron que los ratones se recuperaban del jet lag más rápidamente cuando las neuronas VIP se activaban a intervalos irregulares.

"Estamos comenzando a comprender cómo está conectado el sistema de tiempo en el cerebro y hemos establecido que el código utilizado por las neuronas VIP es realmente la clave para configurar el programa diario del cuerpo", dice Herzog.

En octubre de 2017, la Universidad de Saint Louis ya había publicado un estudio sobre el tema. Los investigadores habían descubierto que cuando había un exceso de VIP, las células perdían su capacidad de sincronizarse. Con suerte, su trabajo eventualmente conducirá a un medicamento que puede reducir los efectos negativos del jet lag para las personas que viajan mucho o trabajan por turnos.