Dormir con su hijo, el cododo: no necesariamente es una buena idea

Esta es una pregunta que hacen muchos padres a los que les gusta dormir con sus hijos; bebés, antes de un año, pero también a veces cuando son un poco más grandes y plantean el problema de saber si esto es normal ... Los médicos están en contra.

Esto se llama cododo. Una palabra más conectada, para describir una práctica tan antigua como el mundo, pero que tiende a desarrollarse. En los Estados Unidos, una encuesta muestra que el 11% de los padres dicen que comparten regularmente la misma cama que su bebé.

Compartir cama, dormir con niños, se ha duplicado en los últimos 20 años en los Estados Unidos. En Francia, todavía no hay cifras oficiales, pero es un efecto de moda que es sensible.

En los últimos 20 años, se ha desarrollado la lactancia materna, incluida la lactancia materna bajo demanda. Para poder servir al bebé en cualquier momento, la madre prefiere mantenerlo cerca. Además, muchos estudios han demostrado los beneficios de "piel a piel" entre el bebé y la madre, al nacer.

El cododo surfea esta ola.

Las recomendaciones "oficiales" lo recomiendan solo durante los primeros días y hacen que el bebé duerma en la misma habitación, pero no en la misma cama.

Finalmente, los pediatras aconsejan poner al bebé en su habitación a partir de los 6 meses. Por supuesto, si es posible. En el caso contrario, tranquilizar a quienes tienen condiciones de vivienda difíciles, no es un drama.

Pro y anti cododo

Dadas las recomendaciones oficiales, los padres no son muy obedientes

El "profesional" dice que facilita el sueño, la lactancia materna y que tranquiliza al bebé que ha pasado 9 meses en el útero ...

Quienes desaconsejan, y debe ser honesto, es el caso de la mayoría de los médicos, destacan los peligros de esta práctica.

En 2013, un equipo de investigadores británicos los midió con precisión. En este estudio, el riesgo de muerte súbita infantil aumentó cinco veces en los bebés menores de tres meses que duermen en la cama de sus padres. Varias situaciones podrían poner en peligro la vida del bebé: la asfixia de uno de los padres, la colcha o la almohada, la caída de la cama, la hipertermia si el niño está demasiado cubierto ... Uno espera el estudio que dará cifras precisas sobre este tema.

Finalmente, uno de los argumentos en contra, y no menos importante, apunta al hecho de que la vida íntima de la pareja casi se reduce a nada.

Sin embargo, para aquellos que se sienten padres indignos porque su hijo de 2 o 3 años se encuentra cada noche en su cama, que se tranquilizan, los peligros parecen mucho menores. Pero, aún debemos preservar el territorio de los padres. Y en este caso, los especialistas aconsejan al padre que intervenga. Es más bien para él calmar la ansiedad de la separación del niño y su madre.

Vídeo: Educación en familia: padres e hijos por Jorge Bucay (Noviembre 2019).