Homosexualidad: no es un "gen gay", sino variaciones genéticas y factores ambientales

"No hay un solo gen gay, sino muchos pequeños efectos genéticos distribuidos por todo el genoma" y factores ambientales que se reflejan en la homosexualidad, dicen los investigadores.

Sospechábamos esto y muchos estudios ya lo habían sugerido, pero hoy una nueva investigación es la clave. Sin ofender a los partidarios de la teoría del "gen gay" establecida en la década de 1990, la homosexualidad no se explica por un solo gen sino por múltiples regiones del genoma y muchos factores ambientales. Los resultados de este nuevo estudio internacional aparecieron el jueves 29 de agosto en la revista. ciencia.

Para llegar a esta conclusión, investigadores europeos y estadounidenses analizaron medio millón de perfiles de ADN. La mayor parte del estudio se realizó en hombres y mujeres a través del banco británico UK Biobank. Los sujetos eran principalmente de origen europeo y tuvieron que responder la pregunta: ¿alguna vez has tenido relaciones sexuales con una persona del mismo sexo?

En el curso de su investigación, los científicos han descubierto cinco posiciones precisas en nuestros cromosomas, llamadas locus, que parecen estar claramente relacionadas con la orientación sexual. Sin embargo, su influencia es "muy pequeña", dicen. Una de las variantes genéticas está cerca de los genes asociados con la calvicie de patrón masculino, lo que sugiere un vínculo con las hormonas sexuales como la testosterona. Otro se encuentra en un área rica en genes olfativos, vinculada a la atracción sexual.

Al final de su análisis, los investigadores concluyeron que del 8 al 25% de las diferencias en la orientación sexual en la población analizada se debieron a variaciones genéticas. Sin embargo, esta cifra es un concepto estadístico sobre una población dada y no significa que el 25% de la orientación sexual de una persona dependa de sus genes, insisten.

"No se puede predecir la orientación sexual de una persona en función de su genoma"

Por lo tanto, estos resultados desafían la teoría del gen "gay". Al comienzo de la genética, en 1993, un estudio de 40 familias pensó identificar un solo gen, Xq28, como definidor de la orientación sexual. Estas nuevas obras refutan esta explicación simplista de la sexualidad. "Suponga que cuanto más se siente atraído por alguien del mismo sexo, menos se siente atraído por el otro sexo es una simplificación excesiva", comentaron los investigadores.

Dicen que la orientación sexual tiene un componente genético, pero depende de una miríada de genes. "No hay un solo gen gay, sino muchos pequeños efectos genéticos distribuidos por todo el genoma", dijo Ben Neale, miembro del Harvard Broad Institute y MIT, que participó en el estudio. "Es de hecho imposible predecir la orientación sexual de una persona de acuerdo con su genoma", continúa.

Y, por supuesto, además del genoma, existe el entorno en el que una persona ha crecido y evolucionado. Es como el tamaño, dicen los investigadores: la genética juega porque el tamaño de una persona depende del de sus padres. Pero su nutrición durante la infancia también tendrá un impacto significativo en su número de cm en la edad adulta. "Es un comportamiento complejo donde la genética juega un papel, pero probablemente de forma minoritaria. El efecto del medio ambiente existe, pero no podemos medirlo exactamente", dice Fah Sathirapongsasuti, científico de 23andme.com. , un sitio de prueba de ADN que presentó perfiles genéticos de clientes durante el estudio.

Algunas limitaciones de este estudio.

"Por primera vez, podemos decir más allá de toda duda razonable que algunos genes influyen en la propensión a tener parejas del mismo sexo", dice el psicólogo Michael Bailey de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois, al margen de el estudio. Sin embargo, este último tiene sus límites, advierte. De hecho, a este psicólogo le hubiera gustado que el Biobanco británico preguntara a los sujetos qué sexo los atrae más, y no solo su comportamiento.

"No tenían una muy buena medida de orientación sexual", coincide William Rice, biólogo evolutivo de la Universidad de California en Santa Bárbara en el editorial que acompaña el artículo. Según él, esa pregunta habría tenido en cuenta a los gays y bisexuales que no habrían cruzado la línea. Sin embargo, el investigador se complace en ver que el estudio atrae la atención del público en general. "Una gran parte de la población no es exclusivamente heterosexual y las personas quieren entender quiénes son y por qué sienten lo que sienten", concluye.

Para evitar cualquier controversia, Ben Neale y Fah Sathirapongsasuti recordaron, mientras presentaban su estudio en una conferencia de prensa, que ellos mismos eran homosexuales. Para ofender a la menor cantidad de personas posible, resumieron sus hallazgos en el sitio web especial geneticsexbehavior.info después de consultar con las asociaciones LGBT sobre el tema. La organización estadounidense GLAAD elogió este trabajo y dijo que "ser gay o lesbiana es una parte natural de la vida humana".

En Francia, según un estudio de la OCDE titulado El panorama de la empresa 2019El 1.8% de la población se definió como lesbiana, gay o bisexual en la última década. En detalle, 0.8% de los encuestados dicen que son homosexuales y 1% como bisexuales.