Osteoartritis: una pulga que imita la enfermedad para diseñar nuevos tratamientos.

Un laboratorio en Milán acaba de desarrollar un chip que, sujeto a restricciones mecánicas, reproduce fielmente los efectos de la osteoartritis.

Es un dispositivo que no es más grande que una moneda, pero que podría acelerar el desarrollo de tratamientos para la osteoartritis. Un laboratorio italiano ha desarrollado un chip simple en el que se cultiva el cartílago, que ahora permite reproducir todos los efectos de esta enfermedad para probar nuevos enfoques terapéuticos.

Mejor aún, la experimentación de este revolucionario dispositivo presentado en Nature Biomedical Ingeneering ha demostrado que la hiperestimulación mecánica del cartílago que permite que este chip induzca una patología relacionada con la osteoartritis sin que sea necesario recurrir a la administración de moléculas inflamatorias

La patología musculoesquelética más frecuente.

La osteoartritis es el tipo más común de trastorno musculoesquelético. A los seis años, el 10% de los hombres y el 20% de las mujeres sufrirán. Desafortunadamente, este número debería aumentar debido al envejecimiento de la población. Sin embargo, a pesar de esta tendencia, los pacientes se enfrentan a una falta total de productos farmacéuticos que pueden aliviar los síntomas pero también detener o revertir los procesos degenerativos. De hecho, los tratamientos paliativos o la cirugía son actualmente las únicas opciones válidas.

Y el desarrollo de medicamentos efectivos se ve obstaculizado por la falta de modelos experimentales que puedan reproducir la enfermedad adecuadamente. Hasta ahora, el enfoque más común para reproducir la osteoartritis in vitro se ha basado en la administración de altas dosis de moléculas a los explantes de cartílago. Pero la osteoartritis así obtenida solo representa parcialmente los síntomas finales, en lugar de demostrar el proceso patológico en tiempo real.

Reproducción más realista y efectiva.

El nuevo chip, por otro lado, utiliza tensiones mecánicas, que representan uno de los factores más estrechamente relacionados con el desarrollo de la osteoartritis y, por lo tanto, es más realista y más efectivo en su desarrollo y procedimientos de detección farmacológica.

Los experimentos con el nuevo dispositivo han demostrado que, mediante la compresión adecuada del cartílago, se pueden crear síntomas típicos de OA: inflamación, hipertrofia y procesos degenerativos. El "chip" del laboratorio italiano es, por lo tanto, un entorno ideal para probar la eficacia y los mecanismos de los tratamientos farmacológicos, acortando el tiempo y el costo de la experimentación, al tiempo que reduce la necesidad de realizar pruebas en animales.