Picazón, una alerta que atraviesa la médula espinal.

Son las neuronas de la médula espinal las que transmiten señales al cerebro que desencadenan la picazón. Los investigadores acaban de descubrir cómo va esto.

¿Te hace cosquillas, te raspa? Es su sentido del tacto ligero que acaba de capturar una señal que le dice a su cerebro que lo proteja de una amenaza para su piel. Este toque ligero juega un papel esencial en las tareas cotidianas: agarrar suavemente un objeto frágil, tocar un instrumento de cuerda, por ejemplo.

Pero esta sensación, la picazón, es especialmente una parte importante de nuestro sistema de defensa al alertarnos sobre lo que en nuestro entorno podría hacernos caer, lastimarnos o atacarnos como insectos que pican, como aquellos que causar malaria o enfermedad de Lyme.

La picazón puede volverse crónica.

Pero, ¿cómo se activan estas señales? Los investigadores acaban de descubrir cómo las neuronas de la médula espinal ayudan a transmitirlas al cerebro. Sus descubrimientos, recién publicados en Cell Reports, arrojan luz sobre el mecanismo de la picazón. Y las perspectivas del resultado de este trabajo son importantes, ya que van tan lejos como la posibilidad de encontrar nuevos medicamentos contra la picazón que, más allá de los pequeños dolores de la vida cotidiana, puede volverse crónica en enfermedades como el eccema, diabetes o ciertos tipos de cáncer.

"La conclusión es que esta sensación de picazón mecánica es distinta de otras formas de contacto y que este camino se encuentra en la columna vertebral", dice el profesor Salk Martyn Gouldind, autor principal del estudio.

Junto con sus colegas, había descubierto previamente un conjunto de neuronas inhibidoras en la médula espinal que evitan la picazón mecánica en la médula espinal. Sin estas neuronas que producen un neurotransmisor, el neuropéptido Y (NPY), la vía mecánica del picor se activa permanentemente, causando picazón crónica. Pero los investigadores no sabían cómo la señal de picazón, normalmente suprimida por las neuronas NPY, se transmite al cerebro para causar la sensación de picazón.

Un acelerador bloqueado en la posición "on"

Ellos plantearon la hipótesis de que cuando faltan las neuronas inhibidoras de NPY, las neuronas de la médula espinal que normalmente transmiten un toque ligero comienzan a actuar como un acelerador que se quedaría atascado en la posición de "caminar" y han identificado una población de neuronas excitadoras en la médula espinal que expresan el receptor NPY, las neuronas espinales Y1. Y emprendieron un experimento en ratones que consistía en deshacerse selectivamente de las neuronas "freno" y "acelerador" de NPY. Han demostrado que la señalización NPY actúa como una especie de termostato basado en la excitabilidad de las neuronas Y1 y para controlar nuestra sensibilidad al tacto.

Niveles de NPY inferiores al promedio en pacientes con psoriasis

Los datos de otros laboratorios también muestran que los pacientes con psoriasis tenían niveles de NPY por debajo del promedio.

Si bien las neuronas Y1 transmiten la señal de picazón en la médula espinal, otras neuronas serían responsables de mediar la respuesta final en el cerebro, pero se necesitaría más investigación, según el equipo de Salk Martyn Goulding. mapear la ruta completa y sugerir medicamentos objetivo para reducir la picazón de las personas con reacción excesiva y encontrar formas de combatir la picazón crónica.