Longevidad: ¿cuáles son los secretos de las "zonas azules" donde vivimos más tiempo?

Cinco regiones del mundo son famosas por la longevidad de sus habitantes. Su estilo de vida y dieta son las principales causas.

¿Zonas del mundo donde vivimos muy viejos y con poca o ninguna enfermedad? Estos rincones del paraíso, llamados zonas azules, se encuentran en los cinco continentes: la región de Barbagia en Cerdeña, el archipiélago de Okinawa en Japón, la península de Nicoya en Costa Rica, la isla de Ikaria en Grecia y Loma Linda en California Todos sus habitantes tienen similitudes en su forma de vida, que parecen contribuir a su longevidad excepcional.

Registros de longevidad

En Okinawa, hay tres veces más centenarios que en Francia. La esperanza de vida es la más alta del mundo: 86 años para las mujeres y 78 años para los hombres. En la isla de Ikaria, una de cada tres personas mayores de 90 años, en la región de Barbagia, una de cada cinco personas tiene más de esta edad. En Costa Rica, la Península de Nicoya tiene un 13% de nonagenarios y un 5% de centenarios. Además de una longevidad excepcional, estas áreas también se caracterizan por una baja incidencia de cáncer y enfermedades crónicas.

Alimentación saludable

En estas diferentes regiones del mundo, las dietas de los habitantes tienen similitudes. Por lo general, comemos poca carne y en pequeñas porciones, entre 85 y 100 gramos. En Cerdeña, la forma de vida tradicional es comer carne solo una vez a la semana. En las zonas azules, los vegetales son de gran importancia: todos los consumen y en grandes cantidades. A menudo se cultivan en casa, en un huerto. Los habitantes de Okinawa siguen el principio confuciano de "hara hachi bu", que consiste en restringirse durante las comidas para nunca exceder el 80% de la saciedad.

De la actividad física al vínculo social.

La actividad física también tiene un papel en esta longevidad excepcional: todos estos nonagenarios y centenarios son físicamente activos. Esto no significa necesariamente una actividad deportiva, sino más bien un estilo de vida dinámico. Ninguno de ellos abusa del alcohol o el tabaco, y se libran de la contaminación. Su forma de vida también parece estar vinculada a su longevidad: en estas diferentes regiones del mundo, el vínculo social es importante y los ancianos viven en su familia y no en instituciones especializadas. También los salva del estrés. Según Pascal Douek, autor de Las nuevas claves de la longevidad., nuestra longevidad está relacionada en un 75% con nuestro estilo de vida y nuestro medio ambiente.