Dietética: un estudio del cerebro revela por qué algunas personas no siguen su dieta

La capacidad de seguir una dieta saludable estaría relacionada con la anatomía de su cerebro. Dos regiones del cerebro nos ayudan a tomar decisiones alimenticias sensatas.

Si no puede seguir una dieta saludable, puede ser debido a su cerebro. Según un estudio de investigadores franceses publicado en el Journal of NeuroscienceSin embargo, las diferencias en la anatomía del cerebro explicarían por qué algunas personas tienen problemas para mantener una dieta equilibrada.

Según los investigadores, cuando elegimos nuestros alimentos, lo hacemos de acuerdo con ciertos criterios, como el sabor o la apariencia saludable. La elección final se realiza en función de la importancia atribuida a cada uno de los criterios. La capacidad de controlar la dieta depende de dos regiones del cerebro: la corteza prefrontal y la corteza prefrontal ventromedial.

La importancia de la densidad de la materia gris.

123 personas participaron en el estudio dirigido por Hilke Plassmann, profesora de neurociencia de decisión en INSEAD en Fontainebleau (Sena y Marne). Los científicos estudiaron las imágenes cerebrales de los participantes para comprender cómo tomaron su decisión. Todos se enfrentaron a imágenes de comida y tuvieron que determinar qué tan buena o sabrosa era la comida, y luego los investigadores les pidieron que tomaran una decisión saludable. El volumen de materia gris en la corteza prefrontal y la corteza prefrontal ventromedial fue un buen indicador de la capacidad de tomar decisiones saludables.

Los investigadores señalan, sin embargo, que estos aspectos del cerebro no se congelan a tiempo. Es posible desarrollar el volumen de materia gris a través de ejercicios. Hilke Plassmann va más allá: "En el futuro, podremos realizar operaciones en el cerebro para cambiar la densidad de la materia gris en estas regiones", dice.

Tratar los trastornos alimenticios.

Identificar estas dos áreas podría ayudar a crear tratamientos efectivos para los trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia nerviosa. Hoy se estima que el 0.7% de las adolescentes son anoréxicas y que entre el 1 y el 2% de las mujeres de 16 a 35 años son bulímicas. Ningún tratamiento médico puede curar estos trastornos, solo ayudan a combatir ciertos síntomas. Para sanar, los pacientes a menudo siguen una reeducación de la conducta alimentaria y la psicoterapia. Desafortunadamente, los casos de recaída son muy comunes.