500 años después, sabemos por qué millones de aztecas fueron diezmados.

Recuerda! Cuando el hombre regresó por primera vez de la luna, los astronautas tuvieron que permanecer en cuarentena durante mucho tiempo, ya que los nuevos exploradores eran conscientes del daño que sus antepasados ​​podrían haber causado durante sus largos viajes. El primer enemigo del hombre es, y seguirá siendo, el microbio. Especialmente los viajes de microbios.

Antes de que Colón decidiera llevar su arco al nuevo mundo, México era una especie de paraíso, y sus habitantes, los aztecas, dejaron las huellas de una brillante civilización, compuesta por científicos y arquitectos, cuyos las huellas aún son visibles en todo el país. Los libros de historia no son muy prolíficos sobre las razones de su desaparición. Las armas de la época, poco efectivas, no son suficientes para explicar tal genocidio. Olvidamos que no son las joyas de la basura, cuya leyenda nos dice la distribución entre los "salvajes de ojos brillantes" traídos por los exploradores con ellos, sino más bien pequeñas organizaciones, armas de destrucción masiva, que tienen siempre existen y que mantienen toda su virulencia.

Salmonella

Esta historia moderna lo reconoce fácilmente. Por otro lado, no se sabía qué "armas" habían golpeado: difteria, viruela, peste ..., ¿los grandes clásicos de las devastadoras epidemias de la Edad Media?

Pues no! La revista Nature Ecology and Evolution revela el nombre del culpable. Es una bacteria muy de moda desde hace unos meses, la famosa Salmonella, cuyo primo lejano vacila al gigante Lactalis.

Es la lectura de la narrativa de los síntomas antes de la muerte y, especialmente, la búsqueda de ADN en restos óseos, lo que destacó a la persona responsable de la muerte del 80% de los habitantes de las zonas costeras y el 50% de los del interior de mexico. Una catástrofe sanitaria que condenó la supervivencia de toda una civilización.

Ya sea a través del sexo o de animales domésticos que las tripulaciones trajeron consigo, la contaminación fue masiva y rápida.

La amenaza permanece intacta.

La anécdota de la cuarentena de los astronautas hace sonreír hoy, pero los especialistas de los microbios saben perfectamente que el mundo está a merced de una mutación rápida e inexplicable de un virus agradable o una bacteria inocuo.

De vez en cuando el hombre todavía está sorprendido: por ejemplo, sabemos que los aviones jumbo no están ilesos en la explosión de la epidemia del SIDA, un virus muy antiguo que terminó viviendo al acecho en algún lugar y que su exportación ha despertado.

Y si mañana, un barco de otro mundo aterriza en nuestra buena tierra. Sepa que no solo los escritores de Hollywood piensan en ello ...