Cáncer de mama: un nuevo tratamiento en forma hereditaria

Olaparib, una terapia oral que ya se usa en el cáncer de ovario, acaba de ser aprobada en los Estados Unidos para el cáncer de seno con una mutación BRCA.

Finalmente nuevo en cáncer de mama. Olaparib, un nuevo medicamento oral, acaba de obtener su licencia en los Estados Unidos en una forma hereditaria de cáncer de seno relacionado con la presencia de una mutación BRCA. Estas anormalidades genéticas, presentes en 10 a 15% de los cánceres de seno, han sido popularizadas por la actriz Angelina Jolie y su decisión de realizar una mastectomía preventiva doble.

Esperado desde el verano de 2017, esta autorización convierte a olaparib en el primer tratamiento dirigido en esta forma hereditaria de cáncer de seno. Este medicamento innovador, que ya se usa en el cáncer de ovario desde 2014 (bajo el nombre de Lynparza), tiene lugar en la segunda línea en el cáncer de mama avanzado después del fracaso de una primera quimioterapia. Funciona apuntando al sistema de reparación de ADN.

Evitar que las células cancerosas se reparen

Cada célula del cuerpo tiene un dispositivo de reparación de ADN. Una mutación del gen BRCA1 o BRCA2, heredada, evita que ocurran algunas de estas reparaciones. Un grano de arena en la máquina, lo que aumenta el riesgo de que cada célula acumule anormalidades genéticas y se vuelva cancerosa. Las mujeres portadoras de una mutación BRCA tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno: alrededor del 70% a lo largo de la vida.

Paradójicamente, olaparib (un medicamento llamado "inhibidor de PARP", el único en el mercado hoy en día) también tiene el efecto de aumentar la inestabilidad genética, al inhibir una vía principal de reparación del ADN. Las celdas normales tienen una ruta de escape. Pero las células cancerosas afectadas por una mutación BRCA no tienen este recurso disponible: al no reparar su ADN dañado, terminan acumulando fallas genéticas fatales.

Una esperanza para los cánceres "triple negativos"

El estudio fundamental, que demostró la efectividad de la molécula, muestra una eficacia modesta: en promedio, olaparib puede retrasar la progresión de la enfermedad en tres meses. Pero se tolera mejor que la quimioterapia, lo que resulta en un aumento de la calidad de vida de las pacientes, y es más eficaz en los cánceres de seno llamados "triple negativos", resistentes a otros tratamientos específicos.

Por ahora, la molécula no está permitida en Europa. Pero la aprobación de los Estados Unidos generalmente está por delante de la Agencia Europea de Medicamentos. Por lo tanto, la extensión de la autorización de comercialización, que permitirá utilizar olaparib en Francia en el cáncer de mama, debería cruzar rápidamente el Atlántico.